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Evitar conductas disruptivas en el aula

Si ustedes no cuentan con una cuenta en Twitter, no saben de las oportunidades de aprendizaje que se están perdiendo, esto lo digo por la cantidad de información de utilidad que circula constantemente en microblogging, es una especie de gran comunidad de investigadores compartiendo información relevante. Las redes sociales no es pérdida de tiempo, chismes y bromas, es una fuente de información a la que hay que saber sacar provecho.
Pues en esa misma red nos topamos con un artículo interesante que nos parece idóneo compartirlo con ustedes:

5 consejos para evitar la disrupción o conducta disruptiva en el aula.

Disrupción, disruptivo, conducta disruptiva son términos o expresiones que poco a poco vas afianzándose en nuestro Sistema Educativo. De hecho, para aquellos que no lo sepáis, son términos anglosajes.

Entre otras definiciones el concepto ‘disruption‘ en inglés se traduce como ‘disturbance or problems which interrupt an event, activity or process‘ (‘perturbación o problemas que interrumpen un evento, actividad o proceso’). Es curioso observar que el Diccionario de la Real Academia no contempla el sustantivo ‘disrupción‘, sino sólo el adjetivo ‘disruptivo‘ que define de la siguiente manera:


Si nos fijamos en la definición que da el Diccionario de la Real Academia, veremos que poco o nada tiene que ver el término disruptivo, con la acepción que el ámbito educativo le da.

¿Que entendemos por disrupción o conducta disruptiva en el aula?

La conducta disruptiva es un modo de actuación inapropiado que dificulta el proceso de enseñanza-aprendizaje por parte del profesor y perjudica el buen funcionamiento del grupo así como la atención en el aula.

En muchas ocasiones, cuando nos encontramos en clase, uno de los mayores problemas al que nos enfrentamos los docentes es el continuo murmullo generado por los alumnos. Coincidiréis conmigo en que es una situación muy molesta porque el ruido que genera dificulta el buen desarrollo de la sesión lectiva. Pero lo peor es que es un tipo de ruido que yo llamo de “baja intensidad” y que no se supone lo suficientemente grave como para sancionar individualmente a ningún alumno. La conducta disruptiva tiene como inconveniente que no afecta a uno o dos alumnos, sino que frecuentemente abarca un número considerable de alumnos de una clase. Ya es molesto el propio ruido que genera el material escolar, los pasillos, los motores del ordenador y de los proyectores…

Con la disrupción el profesor pierde la concentración y el hilo de las explicaciones, y los alumnos disminuyen enormemente el nivel de atención. Es por ello que en este artículo me gustaría daros algunos consejos para evitar en la medida de lo posible que en vuestras clases se produzca este tipo de conducta.

Consejos para evitar la disrupción o la conducta disruptiva en clase:

Fuente | www.cdc.gov
Fuente | www.cdc.gov

1. El tono de voz. Cuando veas que la disrupción empieza en tu clase, no levantes nunca la voz. Cuando más alces la voz, mayor será el ruido que se producirá en el aula. Este truco lo aprendí de un profesor de facultad en mi primer año. En una clase de más de ochenta alumnos llegaba el profesor y había un enorme ruido o disrupción en el aula. Este profesor empezaba a hablar con un tono de voz más bajo de lo normal y se producía un efecto asombroso. Al cabo de pocos segundos toda la clase estaba en silencio. En ese momento iba aumentando paulatinamente su voz hasta adquirir un tono normal. Con vuestros alumnos os recomiendo que hagáis lo mismo. Los buenos alumnos os ayudarán y también pedirán a sus compañeros que callen.

2. Posición en aula. Cuando detectes una conducta disruptiva, rápidamente cambia de posición en el aula. Te aconsejo que te pongas de pie delante de ellos y vayas caminando por los pasillo de las mesas de los alumnos, y nunca sin alzar la voz y nunca sin dejar de hablar. Ve paseando por toda la clase, especialmente en las zonas en las que más hablen los alumnos. Mientras caminas y hablas, a la vez fija la mirada en aquellos alumnos que estén hablando. El efecto que se producirá te va a sorprender, porque casi con toda seguridad callarán al instante.

3. Dictado. Si ves que no puedes mantener el silencio en clase y no puedes evistar la disrupción en clase, un buen recurso es cambiar la explicación de un contenido por el dictado del mismo. Es importante que los alumnos no lo perciban como un castigo, sino como algo que forma parte del proceso de una clase lectiva. Cuando dictas contenido haces que el alumno se centre por completo en copiar lo que dices y favorece el silencio en el aula.

4. Una narración. Otro método que resulta francamente útil para disminuir la dirupcion es contar una breve narración, historia o anécdota. Debéis intentar que se ciña lo más posible al contenido que estáis dado. A los alumnos les facina que los profesores contemos historias, que dejemos de ser profesores para convertirnos en narradores. Intentad teatralizar la historia que contéis y conseguiréis cautivarlos. ¿Acaso no somos los docentes contadores de historias?

5. Actividades mecanizadas. Otro recurso que podemos emplear para que baje el ruido en el aula tiene que ver con las actividades de clase. Haz que los alumnos realicen actividades mecanizadas, que no requieran mucho esfuerzo y se basen en la repetición, en el ensayo error, en el copiado de algún contenido. Nunca olvides que un alumno ocupado es un alumno silencioso.

No quisiera acabar este artículo sin haceros una pregunta que me parece fundamental acerca de la disrupción:
¿Qué porcentaje de culpa tenemos los profesores en las conductas disruptivas de nuestros alumnos?
Es importante que sepamos analizar por qué en determinadas clases nos cuesta tanto mantener el silencio. Siempre he creído que las buenas respuestas precisan de buenas preguntas. Aquí van algunas:
• ¿Abuso en mis sesiones lectivas de las clases magistrales?
• ¿Mi ritmo de explicación es el más acertado?
• ¿Mientras explico se producen continuamente silencios?
• ¿Qué posición ocupo normalmente en clase?
• ¿Cuál es mi actitud postural en el aula?
• ¿Qué transmite mi lenguaje no verbal?
• ¿Es la colocación de los alumnos en el aula la más acertada?
• ¿Influye que mi clase sea a última hora o entre descansos?
• ¿…?

Haceros estas preguntas y otras preguntas, dadles respuesta y aplicad vuestras respuestas en el aula. Tal vez así podáis mantener el silencio y hacer mejores vuestras clases, más productivas, con una mayor atención y con una mayor predisposición para el trabajo.

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